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Sección:
Neuropsicología



LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
Dr. Santiago Fernández González Editor y Coordinador de la sección de Neuropsicología

El pasado día 21 de septiembre se celebro el día internacional del Alzheimer. Esta enfermedad que cada día nos es más familiar afecta ya a cerca de 800.000 personas en España. De forma paradójica, esta enfermedad es una gran desconocida, ya que aun no se han podido determinar las causas concretas que originan este cuadro ni cuales son los factores que desencadenan el mismo.
Es por este motivo por lo que nos hemos propuesto desde estas paginas (electrónicas) realizar una serie sobre esta enfermedad, con el fin de tratar de aportar información acerca del estado actual de la enfermedad, tanto desde el punto de vista de diagnostico como del tratamiento.
Como no puede ser de otra manera, hemos de comenzar definiendo que se entiende por enfermedad de Alzheimer. Según el DSM – IV, se define la enfermedad de Alzheimer como una enfermedad que se caracteriza por un inicio gradual y un deterioro cognitivo continuo. Los déficits cognitivos que se manifiesta por:

1. deterioro de la memoria (deterioro de la capacidad para aprender nueva información o recordar información aprendida previamente)
2. Una (o más) de las siguientes alteraciones cognitivas:
(a) Afasia (alteración del lenguaje)
(b) apraxia (deterioro de la capacidad para llevar a cabo actividades motoras, a pesar de que la función motora está intacta)
(c) agnosia (fallo en el reconocimiento o identificación de objetos, a pesar de que la función sensorial está intacta)
(d) alteración de la ejecución (p. Ej., planificación, organización, secuenciación y abstracción)
Además estos déficits provocan un deterioro significativo de la actividad laboral o social y representan una merma importante del nivel previo de actividad.

Esta definición desde luego parece a priori dejar claros cuales son los aspectos en los que nos tenemos que fijar a la hora de determinar quien tiene Alzheimer y quien no. Pero la realidad es otra. Tal y como comienza la misma definición, esta enfermedad se caracteriza por un inicio gradual, y es precisamente en este punto donde se centran en la actualidad todos los esfuerzos de clínicos e investigadores.

Al comienzo las alteraciones que presentan estos enfermos pasan desapercibidas incluso para ellos mismos, y cuando se perciben se suelen atribuir a despistes propios de a edad. Pues bien, es en este punto, en las fases iniciales o también llamados estados preclínicos, donde esta el reto: diagnosticar el Alzheimer de forma temprana.

Se han realizado numerosos esfuerzos para realizar un diagnostico precoz de la enfermedad, además de un diagnóstico diferencial con otras enfermedades con las que se confunden al principio ya que es habitual que cohabiten (Ej. Depresión). Hasta el momento la herramienta diagnostica mas fiable es la evaluación neuropsicológica, si bien desde otras disciplinas como la neuroimagen funcional (MEG, RMf, PET) se están haciendo esfuerzos encomiables para aportar datos objetivos a este diagnóstico, ya que se estima que solo el 30% de los pacientes están bien diagnosticados y por lo tanto en la mayoría de los casos bien tratados.

Por todo esto, el objetivo de esta serie de artículos es el de revisar el estado actual del diagnostico de la enfermedad de Alzheimer centrándonos en la perspectiva de la neuropsicología, así como el ir dando una serie de pistas acerca de los aspectos en los que nos tenemos que fijar (sin obsesionarnos) si tenemos personas cercanas que pudieran estar sufriendo un proceso de este tipo.