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Sección:
Salud Mental en el Trabajo

¡Volvemos al trabajo!: el síndrome postvacacional
Beatriz Becerro de Bengoa y Alfonso Alonso Parga. Editores y Coordinadores de la sección: Salud Mental en el Trabajo

Mucho se habla del enfoque revolucionario que se está dando a través del coaching en el mundo empresarial. Pero, ¿en qué consiste exactamente el coaching?.

Pongamos un ejemplo antes de hacer una definición exacta de este término tan novedoso y manido al mismo tiempo.

Imaginemos que estamos en una empresa donde se ha producido un cambio en la Alta dirección. Además de este cambio, la dirección apuesta por las personas que forman parte de la empresa. Algunas de estas personas llevan muchos años en la organización, pero poco tiempo en el nuevo puesto de trabajo, puesto que resulta estratégico para la empresa. Hasta aquí estos datos son normales y pueden darse en cualquier tipo de organización. Es obvio que en mayor o menor proporción surge cierta sensación de agobio que envuelve a los empleados que ocupan "ese puesto estratégico".

"¡Es un reto!", "¡algo nuevo!", "¡esencial para la empresa!", que por cierto, confía en ellos. Todo eso seguro que lo hemos escuchado alguna vez de nuestro jefe inmediato, hasta incluso en alguna convención, en donde se reúne a todo el personal de la empresa. En esos momentos, ¿qué es lo que está pasando por la cabeza de esa persona?, ¿están motivados?, ¿se hacen los motivados?, ¿están asustados?, ¿qué es lo que ocurre realmente?. No sería sensato demostrar sentimientos de angustia, por algo son personas por las que apuesta la empresa, independientemente de las muchas carencias o problemáticas a la hora del desempeño laboral diario.

Cada uno hará lo que bien pueda en relación a sus habilidades, conocimientos y experiencia. Y eso significa que le puede salir bien su incorporación al nuevo puesto o mal. Sin embargo, hay nuevas fórmulas que pueden minimizar el riesgo, maximizando el éxito.

¿No sería bueno contar con el apoyo de un profesional, que le fuera orientando según el día a día?, ¿Se afianzaría el sentimiento de seguridad si alguien le fuera aconsejando?. Lo sensato es pensar que sí. Y si a esto, le sumamos la confianza que pone la empresa en él para dedicarle ese tiempo, es algo que no sólo minimiza el riesgo, sino que aumenta la probabilidad de éxito profesional.

Como consecuencia de este apoyo de la empresa, haciendo un programa de coaching tenemos:

  1. Confianza de la persona que realiza el programa de coaching. Tranquilidad emocional.
  2. Rapidez en el establecimiento de metas y objetivos claros de forma rápida: muchas veces son difíciles de encontrar o llevan mucho tiempo. Estructura mental.
  3. Metodología de trabajo: se puede aplicar a los colaboradores que tenga por debajo. Conductas adecuadas .

Por tanto, el Coaching se puede entender como un proceso de acompañamiento individual que tiene el fin de poner en juego lo mejor de cada persona que participa en las empresas, impulsando el desarrollo profesional y personal.

Nace como una de las respuestas a la necesidad de introducirse en el aprendizaje continúo y es una técnicDía 1 de septiembre, 9 de la mañana, primer día al trabajo, después de las vacaciones lo primero que nos viene a la cabeza: "ya sólo faltan 11 meses para volver de vacaciones".

Pero, ¿por qué usamos esta frase?. Básicamente porque lo que nos ocurre es: el síndrome postvacacional. Éste produce, por varios motivos, un cambio de hábitos. De hecho, si nos paramos a pensar qué patrones de conductas cambiamos, el primero que surge es el horario. Se duerme más y el comienzo del día se retrasa en una o dos horas. Las comidas son distintas -hay quién engorda porque se deja llevar por los helados, mientras que a algunos les da por adelgazar y hacer más deporte-, el entorno por supuesto hace que los niveles de exigencias sean mucho menores. De hecho, el reloj interno funciona de otra manera, simplemente se ha acostumbrado a otras rutinas. A esto, hay que añadir las variables subjetivas o formas de percibir "la nueva realidad". Algo similar a lo que ocurre en la película matrix, donde la mítica frase: "bienvenido al mundo de matrix", hace presagiar un mundo complejo y estresante al que identificamos como realidad.

La clave para disminuir el síndrome postvacacional está en ajustar los ritmos "tranquilos" de las vacaciones, a las nuevas exigencias "aceleradas" del trabajo, para ello, sería de gran ayuda, durante los últimos días vacacionales realizar lo siguiente:

•  Intentar adaptarse a un horario similar al laboral, ajustando horarios (acostarse, levantarse, fuera siestas), comidas y tiempo de ocio.

•  Antes de empezar a trabajar generar "rutinas laborales".

•  Mantener aficiones empezadas durante el período estival, siempre y cuando sean compatibles con los turnos y tipo de trabajo. Por ejemplo, si se empieza a practicar la natación, continuar nadando en piscinas cubiertas una vez comenzado el otoño. En caso de que sea paddle, seguir en contacto con las personas o buscar nuevos compañeros de equipo, para apuntarse a campeonatos, etc.

Este síndrome está estrechamente relacionado con el concepto de enfermedad psicológica, ya que afecta muy directamente a nuestra esfera de bienestar.

Los síntomas del síndrome postvacacional se pueden englobar en: debilidad generalizada, inapetencia, astenia, pérdida del apetito, insomnio con somnolencia durante el día, falta de concentración, sensación de enfado o mal humor, desidia, hastío, incapacidad en la toma de decisiones, extrasístoles (palpitaciones) que en el caso de no poner freno puede llegar a desembocar en un cuadro depresivo.

Estos síntomas no son lo más idóneos para empezar a trabajar, ya que lo normal es que se produzca una falta de tolerancia al trabajo y a los trabajadores. A esto hay que añadir que las demás personas recién incorporadas al trabajo después de sus merecidas vacaciones les va a pasar exactamente lo mismo. Tanto es así, que incluso los llamados equipos autodirigidos (son aquellos que no necesitan que el jefe les diga cómo tienen que hacer las cosas porque tienen autonomía propia) ven mermadas sus fuerzas en la eficacia y eficiencia del resultado obtenido en una tarea.

Entonces, ¿qué se puede hacer para mejorar los resultados personales y disminuir el síndrome postvacacional?. Son varias las cosas que pueden hacer, además de los puntos anteriores, la motivación personal es un elemento que sirve como contrapeso a este síndrome, la ya manida frase de ver la botella medio llena en vez de medio vacía, es lo que hay que intentar hacer. Para ello se debe buscar elementos positivos que sean facilitadotes: poder ir al gimnasio a la hora de comer para estar en forma, superar las ventas del mes ya que "estoy más oxigenado y tengo más fuerza", hacer mejor las cosas, etc. Otra aspecto para que la vuelta al trabajo sea más llevadera es lo que ya hemos comentado, ajustar los ritmos a las "rutinas laborales".

Pero para aquellas personas que siguen viendo la botella medio vacía porque piensan que lo que se van a encontrar es trabajo acumulado, lo mejor es anticiparse al trabajo. ¿Cómo?, lo primero es ordenar la mesa, nada de tener papeles sin archivar. Lo segundo, organizar la agenda para saber qué cosas hay que hacer. Y por último, priorizar las tareas, de esta forma se va "a tiro hecho". También es cierto que nos puede pasar que surjan imprevistos, pero lo importante es tener claro que lo que se está haciendo, se esta haciendo bien.

 

La suerte es un bien escaso y hay que buscarla, que el regreso al trabajo les resulte gratificante.

a para llevar a cabo la adaptación al cambio.

El gran reto que se propone el Coaching es conseguir el máximo desarrollo profesional de cada empleado en la empresa para que su trabajo sea una oportunidad de despliegue de sus capacidades.

CLAVES PARA UN BUEN COMIENZO

  • Adaptar el horario vacacional unos días antes a lo que va a ser nuestro horario laboral (horarios, comidas, tiempo de ocio, deportes...)
  • Generar rutinas laborales
  • Mantener las mismas aficiones durante el periodo laboral
  • Mirar hacia delante con una actitud positiva.
  • Ordenar y organizar el campo de trabajo (sea cual sea) antes de enfrentarse a las tareas
  • Hacer una lista de las tareas
  • Marcar prioridades sobre lo urgente y lo importante.

 

 

 


Beatriz Becerro de Bengoa


Alfonso Alonso Parga