PERSONALIDAD EVITATIVA
D.
Fernando Azor Lafarga, Co-director,
coordinador de la sección
El miedo nos ayuda a sobrevivir, pero es frecuente
que si nos aleja siempre del peligro, vivamos con un sentimiento
de amenaza continua
Este tipo de personalidad está caracterizada por
el alivio que representa alejarse del malestar. Produce
gran sensación de calma ver que podemos librarnos
de algo que consideramos dañino, amenazante o peligroso.
Cualquiera puede sentirlo así. El problema es que
si es un método muy repetido en este tipo de ocasiones,
la tendencia será a tener cada vez más miedo.
Nos puede hacer sentir más frecuentemente atenazados
ya que la pregunta que aparecerá en nuestra mente
será ¿podré alejarme la próxima
vez a tiempo? No siempre uno tiene garantías de
poder distanciarse y no afrontar ciertas situaciones cotidianas:
No siempre puede garantizarse que no te van a preguntar
en público, que vas a tomar la decisión
correcta en el trabajo, que vas a caer bien…
Aquellos que tienden a esta personalidad suelen ser personas
con buenas cualidades sociales y de relación pero
tienen un elevado desgaste debido a su necesidad de agradar,
de caer bien y ser reconocidos. No porque quieran ser
el “alma de la fiesta” sino por no caer mal,
simplemente.
Obtener la calma de la manera descrita, implica que no
se acumulan experiencias de éxito que hagan sentir
que lo que en principio se temía no era para tanto.
Veamos un ejemplo: si lo que uno teme es poder quedarse
encerrado en un baño público y luego no
poder salir, basta con no cerrar la puerta del todo, pero
lo más probable es que a la larga sea más
fácil no usarlos por si entra alguien. ¿Realmente
es tan fácil quedarse encerrado? Si la manera de
calmarnos fue evitando, lo que ocurrirá es que
nunca sabremos si es tan probable y nuestra vida se habrá
llenado de un miedo más.
Las características de la personalidad evitativa
están marcadas en mayor o menor medida por las
siguientes características: