COHESIÓN
Y RENDIMIENTO.
Pilar Balcells Carnevali,
Editora y Coordinadora sección Salud Mental en el
deporte
“Los equipos
más eficientes son aquellos en los que existe una
gran cohesión entre sus miembros.”
En el articulo de
este mes queremos conocer como el rendimiento deportivo
puede estar altamente relacionado con la cohesión
del grupo.
Entendemos por grupo
una pluralidad de individuos que se relacionan entre sí,
con un cierto grado de interdependencia, y que dirigen su
esfuerzo a la consecución de un objetivo común
con la convicción de que juntos pueden alcanzar este
objetivo mejor que individualmente, y entendemos la cohesión
como la esencia del grupo.
No habría
equipo sin cohesión, sino simplemente tendríamos
un cúmulo de personas sin más, sin sentido
ni dirección, ni propósito.
La cohesión
puede hacerse y deshacerse, no es estática, no es
para siempre,.... hay que trabajarla y detectar cualquier
fisura que pueda hacer perder el equilibrio dentro del equipo.
La cohesión
depende del:
Existe una cohesión
orientada a la tarea, donde el equipo dirige su esfuerzo
para conseguir un objetivo común y una orientada
a aspectos más sociales, grado de inter-relación
del equipo tras la realización de la actividad deportiva.
Son varios los trabajos
que han profundizado en este tema, procurando dar respuesta
a la existencia de una relación directa entre cohesión
de grupo y aumento de rendimiento (Carron y Dennis, 2001;
Anhsel, 2003; Gill, 2002; etc.). En muchos de ellos, efectivamente,
se ve una relación entre la cohesión orientada
a la tarea y el aumento de rendimiento, aunque existe una
relación circular con el resultado de éxito
de la tarea.
Todo esto, ha hecho
que se desarrollen instrumentos que nos permiten medir la
cohesión del grupo, de forma que podamos conocer
en que nivel se encuentra el equipo, prevenir posibles problemas
y solucionar los existentes.
Los instrumentos
más utilizados actualmente son : los cuestionarios
y los sociogramas.
Los primeros cuestionarios
adaptados al deporte datan de 1971, Martens y Peterson construyeron
el SCQ (Cuestionario de cohesión
en el deporte), posteriormente se han ido desarrollado diferentes
herramientas, siendo en la actualidad el cuestionario más
utilizado el Cuestionario de Entorno de Grupo
de Carron, Widemeyer y Brawley, (adaptado y validado en
España en 2002).
En cuanto a los sociogramas, tienen una ventaja sobre los
cuestionarios, ya que muestran cuales son las relaciones
entre cada uno de los miembros del equipo. Este método
consiste en recoger datos de todos los integrantes del grupo,
por medio de preguntas que hacen alusión a situaciones
concretas, (p.e. ante un viaje en coche ¿Con que
compañeros preferirías ir? ¿Con quien
no te gustaría ir?).
Uno de los aspectos
que dan validez a este método es que las contestaciones
sean confidenciales y sinceras, por lo que se aconseja que
sea el psicólogo deportivo quien realice este tipo
de evaluación.
Una vez recogidos
todos los resultados, se realiza una matriz de elecciones
y rechazos. A partir de dicha matriz podemos realizar un
análisis de los datos obtenidos, centrándonos
fundamentalmente en las elecciones reciprocas y los rechazos
recíprocos.
A través de
esta matriz podremos conocer el grado de cohesión,
ya que cuantas más elecciones reciprocas se den en
nuestro sociograma, querrá decir que existe más
cohesión, mientras que cuantos más rechazos
recíprocos existan, puede estar formándose
sub-grupos, rechazos, es decir, situaciones que no facilitan
la cohesión.
El sociograma como
hemos visto, nos da bastante información sobre la
situación del equipo. Para que la información
que nos proporciona sea realmente valida, el grupo tiene
que haber estado juntos al menos durante un periodo de tiempo
determinado; esto hace que no es una herramienta fiable
si la aplicamos al principio de temporada.
Para el inicio de
la competición, deberemos utilizar otras técnicas
más adaptadas al momento de la competición
en el que nos encontramos, y estas son la observación
y la entrevista.
La observación
es un método que puede ser realizado por el entrenador,
aunque es posible que su trabajo en dirección, entrenamiento
táctico y técnico, etc. , no le permita obtener
toda la información deseada, por lo que, el apoyo
del psicólogo deportivo en este cometido, le facilitará
tener información de primera mano, por medio de un
profesional habituado a la técnica de la observación.
Tanto la observación
como la entrevista individual deben de ser herramientas
del psicólogo deportivo con las que poder obtener
información respecto a la situación de cohesión
del equipo.
Hemos hablado de
las herramientas con las que podemos conocer el estado de
cohesión del grupo, pero igual de importante que
es saber como se encuentra, es dominar las estrategias para
trabajar y mejorar la cohesión.
Existen numerosas
formas de trabajar la cohesión, por ejemplo:
Junto a estas estrategias
de trabajo que podemos llevar a cabo, las dinámicas
de grupo, los brainstorming, role-playing, etc. son métodos
que deben ser dirigidos por psicólogos deportivos,
ya que aunque su aplicación puede ser percibida como
sencilla, su realización, definición de objetivos,
dirección y análisis conlleva la necesidad
de su conocimiento y dominio en su aplicación.
Como hemos venido
repitiendo en los diferentes artículos de nuestra
revista, para un equipo deportivo debe tener la misma importancia
que los aspectos físicos o técnicos, los aspectos
psicológicos. Aspectos tales como la comunicación,
el liderazgo o la cohesión.
El papel del entrenador
debe ser claro para los jugadores y por ello, el trabajo
de estos aspectos debe de ser realizado por profesionales
de la psicología del deporte, aunque, por supuesto
el entrenador debe de utilizar las estrategias necesarias
para ayudar y potenciar estos aspectos psicológicos.
Conseguir el éxito
depende en gran medida de tener un buen nivel de comunicación,
que genere un grupo cohesionado, en el que exista un líder
que fortalezca esa cohesión.