INTRODUCIENDO
LOS DIFERENTES TIPOS DE TRASTORNOS DE ANSIEDAD
Autora: Dra Silvia de Pablo. Hospital R. Lafora.
Madrid
Los trastornos
de ansiedad son el grupo de trastornos psiquiátricos
más frecuente en la población general,
con una prevalencia (frecuencia de casos en población
general) de alrededor del 14%.
La ansiedad es un estado de alerta normal ante situaciones
de peligro. Es la emoción que nos hace huir
o luchar y, cuando es moderada, facilita la concentración
y la afrontación de desafíos. Éste
estado se acompaña de cambios físicos
como aumentos de la frecuencia cardiaca, la tensión
arterial, la respiración y la tensión
muscular, asociados en algunos casos a sudoración,
temblores, náuseas, vómitos, diarrea
y aumento de la necesidad de micción.
Los trastornos de ansiedad consisten en la activación
excesiva de éste mecanismo protector ante situaciones
que entrañan poco o incluso ningún peligro.
Éste miedo irracional produce sufrimiento e
interfiere en las actividades de quién lo padece,
provocándole inseguridad, aprensión
y sensación de pérdida de control.
Se distinguen varios tipos de trastorno de ansiedad:
en el trastorno por ansiedad generalizada el individuo
se encuentra en un estado de preocupación permanente,
mientras que en los trastornos fóbicos (fobia
simple, fobia social y agorafobia) la ansiedad se
dispara de forma episódica cuando la persona
se enfrenta al objeto o a la situación que
teme, incluso puede darse de forma anticipatoria.
Las crisis de angustia son sensaciones repentinas
e intensas de miedo que no se deben a un desencadenante
concreto. Otro de los tipos de trastorno de ansiedad
es el trastorno obsesivo compulsivo, caracterizado
por la presencia de pensamientos, recurrentes y persistentes,
absurdos a los ojos del propio paciente pero que no
alcanza a controlar, acompañados de actos voluntarios
que siente necesarios pese a saberlos carentes de
sentido. Por último, el trastorno por estrés
postraumático, es la reacción a un acontecimiento
vital grave (violación, atentado…) que
cursa con reexperimentación del suceso con
recuerdos y pesadillas con repercusiones psicológicas.
El objetivo del tratamiento es la reducción
de síntomas físicos y psíquicos,
prevención de recaídas y, por tanto,
la mejora de la calidad de vida. El abordaje de estos
pacientes comprende la asociación de tratamiento
farmacológico y psicoterápico. Disponemos
de diferente medicación según el tipo
y la agudeza de los síntomas. Los fármacos
empleados fundamentalmente son las benzodiacepinas
y los antidepresivos, aunque en algunos trastornos
como la fobia social son útiles los betabloqueantes
(estos tratamientos serán abordados próximamente
en esta sección). Tampoco queremos finalizar
sin dejar de anticipar que, y como ya iremos viendo
en próximos artículos, ante un caso
de ansiedad es necesaria en primer lugar, una evaluación
exhaustiva por un profesional que descarte otras enfermedades
médicas que pueden causar ansiedad entre sus
síntomas -como por ejemplo el hipertiroidismo-
.
Para más
información:
Si quieres
profundizar sobre este y otros temas de psiquiatría
http:// www.juandediosmolina.com
Otra bibliografía de interés
Molina, JD y Andrade, C. Psiquiatría de Cabecera.
Manual para la Práctica Psiquiátrica
en Atención Primaria. Madrid:Editorial Aula
Médica; 2003. p 123-173.
Vallejo Ruiloba J. Introducción a la psicopatología
y la psiquiatría.4aed. Barcelona:Masson; 1998.p.401-415.
Gorman JM.Treatment of generalized anxiety disorder.
J Clin Psychiatry. 2002;63 Suppl 8:17-23.