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Sección:
Rehabilitación Psicosocial

LA ATENCIÓN INTEGRAL Y LA REHABILITACIÓN PSICOCIAL EN LOS ENFERMOS MENTALES CRÓNICOS
Alejandro Arribas Sánchez      

En la década de los 80 comienza en España la reforma psiquiátrica que buscaría cambiar la concepción de la atención de los enfermos mentales crónicos. Surge en ese mismo período el movimiento de salud mental comunitaria que tiene como eje fundamental la rehabilitación psicosocial e integración laboral.

La filosofía de la rehabilitación psicosocial

La rehabilitación psicosocial forma parte de la atención integral a enfermos mentales crónicos y trata de complementar el tratamiento farmacológico para conseguir la mejora del funcionamiento personal y social. Se sitúa en el ámbito de la prevención terciaria, es decir, intentando disminuir las secuelas de la enfermedad, aprendiendo y potenciando la recuperación del mayor número de capacidades posibles. De este modo la rehabilitación apoya a los enfermos mentales en el desempeño de sus roles y  capacidades en todas las áreas de su vida, promoviendo  la mayor autonomía e independencia posible.

La atención integral debe estar basada en una adecuada evaluación que sea capaz de analizar y explicar aspectos tan importantes, como la sintomatología, el funcionamiento psciosocioal del individuo, su desempeño social y personal y el afrontamiento de las diferentes demandas que le pueden presentar los ambientes en los que se desenvuelve.
               
Los objetivos principales de cualquier intervención integral debe abordar serían:

  • Control y manejo de la sintomatología
  • Mejora de las capacidades y habilidades personales para la mejora del funcionamiento psicosocial
  • Apoyo familiar
  • Apoyo y mantenimiento e integración en la comunidad.

Rodríguez,  A., (1997) define la rehabilitación psicosocial como un proceso cuya meta es ayudar a las personas con discapacidades psiquiátricas a reintegrarse en la comunidad y a mejorar su funcionamiento psicosocial de modo que les permita mantenerse en su entorno social en unas condiciones lo más normalizadas e independientes posibles.

Para comprender el término de discapacidad, en la esquizofrenia, es necesario situarlo en un continuo en el que la patología sería la lesión o anormalidad causada por la enfermedad,  los déficit estarían definidos por la sintomatología negativa y positiva, la discapacidad vendría marcada por la dificultad  para desempeñar ciertas habilidades como consecuencia del déficit, y por último, la minusvalía, sería la desventaja social producto de sus discapacidades.

Es importante señalar al hilo de lo anteriormente expuesto la relevancia de diferenciar entre síntomas y funcionamiento social, ya que los tratamientos farmacológicos reducen síntomas pero no crean habilidades.

Dentro de la atención integral la rehabilitación psicosocial cumple un papel fundamental. Es mucho más que un conjunto de estrategias encaminadas a que las personas con problemas psiquiátricos recuperen las habilidades necesarias para que puedan integrase en la comunidad con los menos apoyos posibles y tratando de mejorar su calidad de vida. La rehabilitación psicosocial, es una forma de considerar los problemas psicosociales, donde la dimensión socio-ambiental cobra tanta importancia como la sanitaria. El tratamiento de las discapacidades sería tan importante como el control de los síntomas. En definitiva una acción integrada de ambos tratamientos da lugar a un mayor beneficio para la calidad de vida del enfermo.

La rehabilitación psicosocial ha experimentado un avance importante durante los últimos 20 años. Quizá lo más interesante sea recordar que estos avances han permitido que la filosofía de la rehabilitación llegue cada vez más a todos los profesionales que trabajan con enfermos mentales crónicos. Sin embargo todavía queda mucho trabajo por realizar para concienciar de la importancia de la rehabilitación.

La filosofía de la rehabilitación puede resumirse en (Rodríguez, 1997):

  • La búsqueda de la mayor autonomía personal con los apoyos profesionales necesarios.
  • Intervenir son solo con la persona sino con el ambiente que le rodea.
  • Intenta trabajar sobre los déficit y analizar y potenciar los recursos que mantenga tanto la propia persona como las personas de referencia de su entorno
  • La participación activa de la persona implicada es fundamental. Es necesario tener en cuenta sus opiniones, deseos, preferencias, etc.
  • La rehabilitación implica una actitud positiva sobre las posibilidades de mejoría de la persona. Cualquier persona puede iniciar su proceso de rehabilitación tratando de llegar al máximo de sus potencialidades, esto no quiere decir que siempre se consiga la integración social.
  • La metodología se basa en la determinación de objetivos, su priorización, graduación y evaluación periódica. La evaluación funcional de forma individualizada del individuo y de su entorno  desde una perspectiva global de la persona y su entorno será una de las herramientas fundamentales.

 

Metodología e intervención en la rehabilitación psicosocial

La rehabilitación se inicia inmediatamente después de haber logrado la estabilización de un episodio agudo o exacerbación de síntomas, a partir de este momento el proceso de la rehabilitación nos llevará a intentar mantener la mejoría alcanzada, así como el de la recuperación y mejora de las habilidades que permitan al individuo alcanzar  la mayor calidad de vida posible.

El proceso se inicia con una evaluación realizada desde salud mental que establece el diagnóstico y los déficit conductuales que presenta el usuario para poder establecer y priorizar los objetivos a trabajar. En los centros de rehabilitación, se realiza la valoración de los problemas conductuales y sociales que, junto al diagnóstico, permiten establecer una planificación de la rehabilitación del usuario. Uno de los primeros pasos será el de explicar, tanto al usuario como  a la familia, de la situación ante la que se encuentra. El manejo de las expectativas y la capacidad de afrontamiento del propio usuario, así  como la de su familia va a tener una gran repercusión en su proceso de rehabilitación. La información y explicación del problema por parte de los profesionales es crucial.

Los programas de rehabilitación pueden encuadrar una diversidad de acciones en las que podría perderse el rigor metodológico necesario para asegurarnos la eficacia en su aplicación. Es importante señalar que la rehabilitación psicosocial no es sólo un objetivo sin todo un proceso

Gisbert, et al. 2002 señalan una serie de características en la estructura de la metodología en rehabilitación psicosocial:

    • Evaluación funcional de las discapacidades y habilidades del usurario en relación con las demandas ambientales de su entrono concreto.
    • Planificación sistemática estructurada y flexible de todo proceso de rehabilitación con cada usuario.
    • Implicación y participación activa del sujeto y de su grupo de apoyo, especialmente de la familia, en todas las fases del proceso de rehabilitación.
    • Entrenamiento específico, flexible y contextualizado de las habilidades que el sujeto necesita para manejarse en los diferentes ambientes concretos que configuran su entorno comunitario
    • Evaluación e intervención sobre el ambiente específico (físico y social) del sujeto, para compensar discapacidades existentes, promover su rehabilitación y ofrecer oportunidades de mejora de su integración social.
    • Seguimiento monitorizado y apoyo del usuario en los diferentes contextos de su vida real.
    • Intervención enfocada desde una perspectiva multidisciplinar y realizada en equipo.
    • Coordinación y colaboración coherente entre los diferentes equipos y servicios que atienden al usuario
    • Evaluación planificada y sistemática de los resultados alcanzados y utilización de la misma para el ajuste de objetivos e intervenciones.

Las necesidades puntuales de cada individuo a lo largo de un proceso tan largo hacen necesaria la motivación e implicación del paciente durante todo este proceso. Así mismo, es imprescindible la participación de diferentes profesionales (psiquiatras, psicólogos, enfermeras, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales educadores, etc) que requerirá un esfuerzo importante para mantener una coordinación que permite que todos los profesionales implicados trabajen en la misa dirección.

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Alejandro Arribas Sánchez