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Sección:
Sexología


Los Problemas sexuales del hombre: La Eyaculación Precoz
D. Alejandro Arribas sánchez. Editor y coordinador de la sección

Una de las principales preocupaciones del hombre es el control sobre el nivel de excitación sexual, para evitar que aparezca el orgasmo demasiado pronto, disminuyendo las sensaciones placenteras del propio hombre, y en la mayoría de los casos, dificultando  que lleguen a alcanzarlo sus parejas.

         Como ya comentamos en el primer artículo la mejor manera de afrontar las relaciones sexuales es hacerlo desde una perspectiva de aprendizaje constante. Se trata de explorar nuestro cuerpo y el de nuestras parejas, para descubrir la mejor manera de disfrutar del sexo.

            En el caso de los hombres este aprendizaje debe dirigirse hacia el aumento del tiempo en el que puede mantener su excitación sin que se produzca el orgasmo. La evolución de la naturaleza nos muestra como lo animales, en este caso los machos, tratan de tener el mayor número de encuentros sexuales con las hembras y con la mayor brevedad posible. La reproducción es el principal objetivo, pero además durante la cópula los animales se encuentran en una situación de vulnerabilidad importante y pueden ser atacados por sus depredadores, de ahí la urgencia de terminar.

            A pesar del desarrollo en la evolución el hombre sigue teniendo una respuesta sexual mucha más rápida que la mujer, que podría ser útil para la reproducción, pero que es poco útil cuando de lo que se trata es de disfrutar con las relaciones sexuales.

            En la adolescencia podemos comprobar como los primeros escarceos sexuales en el conocimiento de nuestro propio cuerpo nos llevan a la masturbación. La moralidad de estas acciones, cuestionadas desde todos los estamentos, iglesia, educación, familia, sociedad, etc. durante muchos siglos,  ha llevado a la práctica oculta, rápida, temerosa y culpabilizadora de una experiencia personal que debería plantearse como un aprendizaje de las sensaciones de nuestro cuerpo.

            En síntesis en el desarrollo sexual de los hombres confluyen: las características evolutivas, los aspectos culturales  y un aprendizaje inadecuado. El resultado es que ante los primeros encuentros sexuales con las mujeres la reacción en la respuesta sexual es “demasiado rápida”, al menos más rápida de lo que la pareja y el propio hombre desearían. A medida que el hombre es consciente de sus sensaciones, reduce su ansiedad de ejecución y desarrolla las habilidades necesarias para conseguir mantener la excitación de su pareja, y la suya propia  durante más tiempo.

            La eyaculación precoz es por tanto un problema bastante común en los hombres. Alrededor de un 30% de la población general puede llegar a padecer este trastorno. Un problema añadido a esta situación es que no se suele pedir ayuda fundamentalmente por vergüenza, lo que permite que el problema se cronifique. Las consecuencias de esta situación son la pérdida de autoestima, desánimo, y como no el deterioro de la relación de pareja.

            Pero la definición de este trastorno, fundamentalmente masculino aunque también se de en mujeres, no es sencilla. Establecer cual es el tiempo adecuado para llegar a la eyaculación durante la interacción sexual será una cuestión de dos. Si la mujer recibe una excitación adecuado durante el tiempo suficiente la penetración se convertirá en la parte final de la interacción y el tiempo que dure el coito no será tan importante si las dos partes obtienen la misma satisfacción. El problema surge cuando la eyaculación se produce durante los previos o al iniciarse la penetración. El tiempo de latencia eyaculatoria (TLE) se obtendrá de medir la duración de la penetración hasta la eyaculación. Algunos estudios establecen una TLE de entre 0.4m  y 1 m de duración en pacientes con eyaculación precoz.

            Una vez que se ha establecido que realmente existe un problema de eyaculación precoz, podremos constatar que aunque existe eyaculación y por tanto orgasmos en el hombre, estos no son todo lo satisfactorios que se supone. Es más, en muchos casos son fuente de preocupación, dado que la poca duración del tiempo de excitación, provoca disminución en las sensaciones placenteras. Además la autoestima y la insatisfacción en la pareja pueden conseguir que la interacción sexual se viva de forma bastante negativa.

            Nos extraño que con esta problemática haya hombres que eviten los contactos sexuales por temor a sentirse cuestionados, a dañar su autoestima, o simplemente a percibir que son incapaces de controlar su eyaculación.

            Los tratamientos para este problema están bastante definidos. Masters y Johnson,. Hawton y Kaplan son los autores de los programas que hoy en día sirven como base para casi todos los tratamientos de la eyaculación precoz.

            Para la mayoría de las disfunciones sexuales, incluida la eyaculación precoz, estos autores proponen un programa dónde se reduzca la ansiedad ante el sexo como objetivo fundamental. No hay que olvidar que cuando surgen problemas en un área tan importante, las respuestas de ansiedad y los miedos a que vuelva a ocurrir van a interferir en nuestros niveles de excitación, por lo tanto el primer paso es tomarse el sexo con la mayor tranquilidad posible y sin obligaciones.

            Masters y Johnson establecieron dos fases:

FOCALIZACIÓN SENSORIAL

La pareja establece un par de días o tres a la semana para realizar los ejercicios de focalización. Preparando un ambiente tranquilo y relajado.
Se trata de acariciar el cuerpo de nuestra pareja por turnos (unos 10 o 15 minutos cada uno), sin llegar a tocar la zona genital. Intentaremos conocer sensaciones placenteras pero sin tener que llegar al orgasmo, de hecho, en esta primera fase, el objetivo es no tener orgasmos, sólo disfrutar de estar juntos sin presiones añadidas.
Aprovechen para conocer el cuerpo de su pareja en toda su extensión y capacidad de disfrute, busquen nuevas zonas de las que obtener sensaciones.

 

 

 

 

 

 

FOCALIZACIÓN SEXUAL

Una vez superada la primera fase, es decir, que somos capaces de disfrutar de las sensaciones sin la urgencia del orgasmo, la pareja establece un par de días o tres a la semana para realizar los ejercicios de focalización. Preparando un ambiente tranquilo y relajado.
Se trata de acariciar el cuerpo de nuestra pareja por turnos (unos 10 o 15 minutos cada uno),
En esta fase se intentará compaginar los conocimientos y las sensaciones adquiridas en la fase anterior más las propias de la estimulación de zonas genitales. Será importante recordar que el objetivo es reconocer y aprender nuevas caricias sin tener prisa por llegar al orgasmo, de hecho la recomendación es en la primera ocasión no llegar al orgasmo, para posteriormente llevar todo el proceso de excitación hasta su clímax y culminar con el orgasmo

 

           
Con este planteamiento conseguiremos reducir nuestra ansiedad ante los encuentros sexuales mejorando nuestro conocimiento sobre nuestras sensaciones y las de nuestra pareja. En pasos posteriores trataremos de aplicar los consejos prácticos descritos en el cuadro siguiente:

CONSEJOS PRÁCTICOS

·        Pruebe a autoestimularse de forma tranquila y relajada.

·        Utiliza lubricantes o cremas para aumentar las sensaciones agradables pero sin buscar el orgasmo.

·        Observe sus sensaciones y descubra como la intensidad aumenta gradualmente

·        Prolongue el tiempo de estimulación interrumpiendo las caricias si es necesario para volver a reanudar unos segundos después.

·        Si tiene pareja, haga intente que su pareja le acaricie y trate de prolongar las sensaciones y parar si es necesario para después de dos o tres ocasiones continuar hasta el orgasmo. (No se olvide de compensar a su pareja por esta ayuda)

·        Si el problema radica a la hora de la penetración, recuerde que lo fundamental es estar lo más relajada posible.

·        Trate de realizar la introducción del pene pero sin movimientos.

·        Posteriormente continúe con movimientos.

Aunque en este artículo nos hemos centrado en algunas estrategias concretas para el problema de la eyaculación precoz, no debemos olvidar la importancia de la comunicación, el afecto, la preparación de las situaciones sexuales y las fantasías sexuales como elementos fundamentales de cualquier relación  sexual

No se olvide que el coito es un tipo de interacción sexual pero no la única, potencie el resto de caricias y disfrute de todas las sensaciones que le vayan surgiendo sin tener prisa por llegar al orgasmo.

Lo realmente satisfactorio de llegar a la cima es haber disfrutado durante el recorrido

 

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