¿SABEMOS
TANTO SOBRE SEXO COMO CREEMOS?
D. Alejandro Arribas. Editor y coordinador de la sección
Las relaciones
sexuales son parte fundamental de nuestra vida y sin embargo
desconocemos muchas de las claves para poder disfrutar del
sexo con plena satisfacción. Desterrar ciertos mitos
sobre el sexo y aprender con cada encuentro será
el camino para conseguirlo.
Vivimos en una sociedad
aparentemente moderna y liberal con todo tipo de avances
tecnológicos, en la cultura del culto por el cuerpo,
en la búsqueda del desarrollo personal y presumimos
de todo lo que hemos evolucionado en muchos terrenos. Sin
embargo, es paradójico, como todavía en esta
época se producen un alto porcentaje de embarazos
no deseados, los jóvenes entre 14 y 18 años
solicitan de manera frecuente la píldora postcoital
(píldora del día después) por haber
mantenido relaciones sexuales sin preservativo y para colmo,
en las encuestas, el 28% de la población entre 15-29
años reconoce que mantiene relaciones sexuales sin
usar ningún medio anticonceptivo.
Todos tenemos la
sensación de que nuestros jóvenes saben más
de sexo que generaciones anteriores. No es extraño
oír conversaciones en el metro, en los parques, incluso
en el colegio de niños y niñas que hablan
de encuentros sexuales, caricias, masturbación a
edades aparentemente muy tempranas, 10-12 años..
Pero con un poco más de atención, podemos
también percibir la cantidad de información
errónea, incluso perjudicial, para su propia salud
física y el desarrollo de una sexualidad sana, que
estos niños y futuros adolescentes, se transmiten
unos a otros o reciben de diferentes ámbitos, familiares,
publicidad, revistas, televisión, etc.
En las siguientes
líneas le haremos una serie de preguntas a las que
usted podrá contestar. En ellas se plantean algunas
cuestiones generales sobre el sexo.
CUESTIONES
GENERALES SOBRE SEXO |
SI/NO |
¿Es importante el tamaño del pene? |
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¿ La mujer no debe llevar la iniciativa ni expresar
sus deseos? |
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| ¿Para que las relaciones
sexuales sean completas deben incluir coito? |
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¿El sexo debe ser siempre natural y espontáneo?
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¿El hombre siempre esta excitado y debe llevar
la iniciativa? |
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¿El hombre y la mujer deben saber, por naturaleza,
lo que su pareja necesita en las relaciones sexuales? |
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¿Si dos personas se quieren sabrán como
disfrutar de sus relaciones sexuales? |
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¿Para qué las
relaciones sexuales sean satisfactorias hay alcanzar
el orgasmo a la vez?
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| ¿La masturbación
es físicamente dañina? |
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En el ámbito
sexual nos encontramos con un problema importante “la
vergüenza, la timidez, el que dirán” por
eso es habitual que en las encuestas o en cualquier pregunta
sobre sexo, prime la apariencia social antes que el deseo
o la preferencia personal. Sobre la cuestiones planteadas
en el cuadro anterior hay que explicar que son mitos
sexuales, es decir creencias irracionales basados en
información equivocada. Por lo tanto las respuesta
correcta a todas ellas será el no. Es habitual darnos
cuenta de que algunos de estos “mitos sexuales”
siguen estando con nosotros en la edad adulta. Podemos imaginarnos
entonces la importancia de la información que transmitimos
a nuestros jóvenes y el grado de asimilación
real que tienen de la misma.
La sexualidad del
ser humano se desarrolla desde la infancia y es importante
empezar a educar en unos “valores sexuales”
sanos. Resulta fundamental hablar con naturalidad sobre
el sexo, pero adaptando el lenguaje a la edad del niño,
mostrar el afecto en la pareja sin que ello tenga que ser
una muestra de sexo explícito, interesarnos por el
tipo de información que le llega a nuestros hijos,
en definitiva, reconocer que el sexo y la sexualidad son
algo natural en la vida de todo ser humano. Algo que todos
reconocemos en nuestro fuero interno pero que resulta más
difícil expresar en el ámbito social que nos
rodea.
Todas estos elementos
pueden influir de manera muy negativa en los momentos de
intimidad sexual, desde la adolescencia a la edad adulta.
Podemos estar preocupados por si estaremos a la altura,
por si se enfada cuando le diga que me gusta esto, por lo
que se espera del rol masculino o femenino, o incluso por
creer que tenemos un problema sexual ante la primera pérdida
de erección, o falta de orgasmo.
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Ni
que decir tiene la importancia que una mala experiencia
sexual puede tener en la autoestima de una persona,
máxime si esa sensación de “fracaso”
se repite en el tiempo. Lo cierto es, que la mayoría
de esos “fracasos”, en su inicios, tienen
más que ver con un mala información
que un problema personal o físico. Este tipo
de situaciones pueden convertirse en auténticos
quebraderos de cabeza para padres, profesores y los
propios adolescentes. Sólo tenemos que recordar
lo que supone un embarazo no deseado, por el hecho
de no emplear el preservativo ya que “el me
dijo que no sentía lo mismo y yo accedí”
o “no te preocupes que yo controlo y pongo la
marcha atrás a tiempo” . |
En el lado más
trágico de estas situaciones, los abusos sexuales
amparados en el consumo de alcohol , el acceder a determinados
tipos de relaciones sexuales para no ser rechazado, y un
sin fin de situaciones que iremos planteando en sucesivas
ediciones.
El interés
por las relaciones sexuales, bien dentro del ámbito
de la pareja, o en el contexto de encuentros esporádicos,
queda demostrada en el grado de interferencia que éstas
pueden crear en las personas y el elevado número
de demandas de ayuda directas o indirectas que llegan a
las consultas médicas y psicológicas. El bienestar
físico y sobre todo el bienestar mental, está
influido por la satisfacción en nuestros encuentros
sexuales. Además una realidad mayor, como es la pareja,
puede verse afectada de forma negativa si nuestros momentos
de alcoba dejan de ser satisfactorios.
En la edad adulta
toda la información recibida durante la adolescencia
y durante nuestra madurez nos puede llevar a tratar de realizar
posturas inverosímiles, mantenerna relación
coital interminable, tener orgasmos como las mujeres de
las películas, o cumplir con la frecuencia de encuentros
que establecen las estadísticas. Las relaciones sexuales
son va más allá de todo eso. Se trata de buscar
la satisfacción personal y conseguir el disfrute
de la otra persona. Cada encuentro sexual depende del estado
emocional, la implicación en la relación,
las apetencias, los deseos, los miedos y las preferencias.
Si mantenemos una relación más o menos estable,
la comunicación, la confianza y la experiencia mutua
conseguirán que cada relación sea más
fructífera. Es habitual mantener relaciones esporádicas
y percibir que no había una conexión adecuada
con nuestra cita sexual. No hay que olvidar tampoco que
un gran número de mujeres no sintieron placer en
las primeras relaciones sexuales durante su adolescencia,
y tristemente, muchas siguen sin llegar a ese orgasmo con
sus parejas estables en la edad adulta.
Otro factor que puede interferir en nuestra vida sexual
es el ritmo frenético al que estamos sometidos en
las grandes ciudades, largas jornadas de trabajo, estrés
laboral, poco tiempo para compartir con la pareja, etc La
excitación es como el sueño aparece cuando
se dan las condiciones adecuadas, por tanto sólo
tenemos que preparar un poco el ambiente, a la persona,
y reducir todo lo que interfiera, prisas, estrés,
y obligaciones, de esta forma permitiremos que nuestro cuerpo
responda a algo para lo que está preparado por naturaleza.
Para finalizar recordaremos que aunque
nuestro cuerpo, efectivamente, está preparado para
el disfrute de las relaciones sexuales. Es necesario un
aprendizaje previo que pasa por el conocimiento del propio
cuerpo, algo que suele iniciarse en edades muy tempranas
pero que tiene su momento álgido en la adolescencia
con la masturbación y los primeros escarceos sexuales,
y posteriormente por el conocimiento del cuerpo de nuestra
pareja. Cada mujer y cada hombre nos mostraran un legado
de nuevas experiencias de las que podemos aprender las particularidades
de cada sexo y los matices de cada persona.
Como podemos observar
la sexualidad se encuentra entrelazada con aspectos fundamentales
para el desarrollo personal y social, por lo tanto no podemos
escondernos cuando surjan problemas en este ámbito,
si no tratar de solucionarnos para poder mejorar. Además
no debemos olvidar la importancia que tiene para muchas
personas la estabilidad emocional a la hora de mantener
relaciones sexuales y lo que eso implica en el cuidado de
la relaciones de pareja, la comunicación, la comprensión,
el tiempo juntos, la dedicación personal, etc. El
mundo de la pareja será otro de nuestros objetivos
prioritarios.
En este viaje que
ahora emprendemos, vamos a tener la oportunidad de conocer
y aprender más sobre el mundo del sexo; las primeras
relaciones sexuales, como conseguir el orgasmo, como disfrutar
más en la cama con mi pareja, que métodos
anticonceptivos se pueden utilizar hoy en día, problemas
con la erección, vaginismo, eyaculación precoz,
la importancia de la comunicación, como mejorar el
tiempo de ocio en mi pareja, juegos eróticos, etc.
Con todos ellos y los que los lectores puedan sugerir trataremos
de fomentar la mejora de las relaciones de pareja en general
y el disfrute de unas sanas y satisfactorias relaciones
sexuales en particular.
¿Sabemos tanto
sobre el sexo como creemos? ...
Yo me atrevería
a decir que no; pero podemos aprenderlo. Y si alguien considera
que sí, puede seguir aprendiendo aun más.